Deterioro y retrasos son la constante en el Metrobús y el Buscaracas

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Rutas del metro bus que permanecen suspendidas debido a las guarimbas de opositores en contra del gobierno de Nicolas Maduro. Caracas, 30-05-2014(WILLIAM DUMONT / EL NACIONAL)

Rutas del metro bus que permanecen suspendidas debido a las guarimbas de opositores en contra del gobierno de Nicolas Maduro. Caracas, 30-05-2014(WILLIAM DUMONT / EL NACIONAL)

El servicio del Buscaracas es gratuito y un boleto de Metrobús cuesta mínimo 6 bolívares, lo que convierte a las unidades de servicio terretre del Metro de Caracas en una opción más accesible a los usuarios del servicio, debido a que el transporte público cobra mínimo 100 bolívares

Sistema Metrobús, con menos unidades

Se necesita paciencia a la hora de utilizar el Metrobús. No importa la hora, las largas colas abundan para abordar alguno de los autobuses que recorren las 34 rutas dispuestas para Caracas y algunas zonas de Miranda. La interminable espera parece indicar que las 220 unidades que integran la flota no son suficientes.

Carolina Serrano, habitante de Los Chaguaramos, comentó que todos los días debe bajarse en Ciudad Universitaria y esperar el Metrobús frente al restaurante Tropezón, a fin de abordar una unidad de la ruta 921 del sistema. Cuando le preguntan a qué se debe tanta espera, la respuesta siempre es la misma: hay uno solo cubriendo el trayecto.

“Hay que esperar a que el único disponible haga todo el recorrido”, afirmó mientras aguardaba en una zona con poca iluminación.

El caso de Elio Martínez es igual. Vive en La Trinidad y, al salir del trabajo, casi a las 8:00 pm, debe apresurarse para tomar el tren que lo deja en la estación Altamira. Si tiene suerte, el Metrobús de la ruta 203 de La Trinidad estará ahí y podrá llegar antes de las 10:00 pm a su casa.

“Esta ruta el Metrobús se tarda mucho. No hay tantos como uno cree. A veces llego a las 8:00 pm y pasan como cinco para El Cafetal, pero ninguno para La Trinidad”, aseguró.

Inicialmente, cuando se inauguró el Metro de Caracas, el objetivo era que este sistema superficial sustituyera todo el transporte público de la capital. Desde el principio la idea fue inviable, y ahora más: ha aumentado la cantidad de unidades paralizadas por falta de repuestos.

El Metro de Caracas tiene dos modelos de autobuses para cubrir la ruta de Metrobús: los Yuton, de color rojo y los antiguos, de color verde, que incluyen a marcas como Ford.

“Los de la vieja generación se han ido descontinuando y los llevan a un cementerio de autobuses que queda por Charallave. Los Yuton son aproximadamente 300 autobuses, de los cuales 89 ya están inmovilizados por falta de repuestos”, aseguró Alberto Vivas, representante de la Asociación Civil Familia Metro. Por esta razón, sostiene, todas las rutas cuentan con menos unidades de las necesarias para ofrecer un buen servicio. Además, ha disminuido la frecuencia del mantenimiento. Durante sus inicios, al abordar una unidad de Metrobús el usuario compraba un boleto que debía introducir en una máquina lectora. Actualmente ninguno de estos aparatos funciona pero igualmente es necesario adquirir el ticket a un precio mínimo de 6 bolívares. (mejor poner entre 6 y 20)

No obstante, los ciudadanos reconocen que el Metrobús, con todos sus defectos, es uno de los servicios externos del Metro más eficiente. La limpieza, por ejemplo, siempre ha sido una referencia. Una de las fallas que más incomoda a los usuarios es la falta de aire acondicionado en las unidades más antiguas.

“Hay que esperar a que el único disponible haga todo el recorrido”, afirmó mientras aguardaba en una zona con poca iluminación.

El caso de Elio Martínez es igual. Vive en La Trinidad y, al salir del trabajo, casi a las 8:00 pm, debe apresurarse para tomar el tren que lo deja en la estación Altamira. Si tiene suerte, el Metrobús de la ruta 203 de La Trinidad estará ahí y podrá llegar antes de las 10:00 pm a su casa.

“En esta ruta el Metrobús se tarda mucho. No hay tantos como uno cree. A veces llego a las 8:00 pm y pasan como cinco para El Cafetal, pero ninguno para este trayecto”, aseguró. Inicialmente, cuando se inauguró el Metro de Caracas, el objetivo era que este sistema superficial sustituyera todo el transporte público de la capital. Desde el principio la idea fue inviable, y ahora más: ha aumentado la cantidad de unidades paralizadas por falta de repuestos.

El Metro de Caracas tiene dos modelos de autobuses para cubrir la ruta de Metrobús: los Yuton, de color rojo y los antiguos, de color verde, que incluyen a marcas como Ford. “Los de la vieja generación se han ido descontinuando y los llevan a un cementerio de autobuses que queda por Charallave. Los Yuton son aproximadamente 300 autobuses, de los cuales 89 ya están inmovilizados por falta de repuestos”, aseguró Alberto Vivas, representante de la Asociación Civil Familia Metro.Por esta razón, sostiene, todas las rutas cuentan con menos unidades de las necesarias para ofrecer un buen servicio. Además, ha disminuido la frecuencia del mantenimiento. Durante sus inicios, al abordar una unidad de Metrobús el usuario compraba un boleto que debía introducir en una máquina lectora. Actualmente ninguno de estos aparatos funciona pero igualmente es necesario adquirir el ticket a un precio mínimo de 6 bolívares.

No obstante, los ciudadanos reconocen que el Metrobús, con todos sus defectos, es uno de los servicios externos del Metro más eficiente. La limpieza, por ejemplo, siempre ha sido una referencia. Una de las fallas que más reconocen los usuarios es la falta de aire acondicionado en las unidades más antiguas.

Entre el deterioro y la delincuencia circula el Buscaracas

“Inaugurado sin terminar”, frase replicada por varios medios de comunicación el 4 de octubre de 2012, un día después de la apertura oficial del Buscaracas, medio de transporte que forma parte del Metro de Caracas y llegó con cuatro años de retraso.

Cuando comenzó a funcionar, en las 11 estaciones que comprenden el recorrido había fallas notorias, como la ausencia de equipos especializados para ejecutar operaciones comerciales: torniquetes que regulan el acceso de los usuarios y sensores para las puertas automáticas. Cuatro años después, las fallas en el sistema persisten, los problemas iniciales resurgieron y aparecieron otros males: la delincuencia, el deterioro en las instalaciones y el incumplimiento de las normas.

La mayoría de los torniquetes están dañados desde hace meses, lo que exonera a los usuarios de pagar por el servicio.

Luis Ramos es trabajador del Buscaracas desde su atropellada inauguración. Como es costumbre cuando de empleados públicos se trata, el hombre de 55 años de edad prefiere ocultarse tras un nombre falso para evitar ser víctima de alguna represalia en la compañía. “Aquí hay muchos problemas. El incumplimiento de normas y el deterioro de las estaciones son los más graves”.

Indicó que los empleados del sistema evitan llamar la atención a los usuarios porque temen ser agredidos. “Nos da miedo que puedan tomar venganza (…) El año pasado un compañero le reclamó a un joven porque estaba patinando en una de las estaciones. Horas después volvió con cuatro sujetos y lo golpearon. Todo se quedó así, nadie hizo nada”, narró.

Aseguró que los antisociales se benefician de la poca presencia policial para robar a la gente y los materiales del sistema. Contó que hace unos meses se llevaron los cableados de La Bandera y Los Ilustres y que en horas pico es común que actúen los carteristas.

Andrea Toros ha vivido en la avenida Fuerzas Armadas toda su vida. Es usuaria del Buscaracas desde que fue inaugurado. Pronto vio cómo los problemas del Metro de Caracas se repiten en este servicio.

“Yo diría que en el Buscaracas es peor, sobre todo cuando vas a ingresar. Ahí no esperan ni que salgan las personas: todos se empujan, golpean y, por supuesto, los malandros aprovechan para hacer de las suyas”, dijo la mujer de 35 años, que transita la ruta desde la avenida Panteón hasta La Hoyada.

La usuaria considera que es necesaria la presencia de efectivos policiales y de trabajadores del sistema en las noches. “A las 7:00 pm ya no ves ni trabajadores ni policías en muchas estaciones. Es importante la vigilancia, no solo para el resguardo de los usuarios, sino de las instalaciones”.

Otro de los problemas que dificultan el buen funcionamiento del servicio es la vía construida para el recorrido de las unidades. Se creó para el tránsito exclusivo del BusCaracas, pero conductores particulares, transportistas y motorizados la utilizan. Esto causa retrasos en el trayecto, que debería tardar 35 minutos aproximadamente. Una de las razones del incumplimiento obedece a la poca presencia policial.

Para el empleado, la ampliación de líneas en el sistema quedó en el olvido. “Tenían pensado conectar con otros sectores, pero eso se paralizó. Cómo van a hacer otras líneas si la única que hay no funciona correctamente”.

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